Basquet Girona comenzó el encuentro con mayor precisión ofensiva y aprovechó el primer tramo para tomar el control del marcador. El conjunto visitante cerró el cuarto inicial por delante, mientras Baskonia buscaba ajustar su producción en ataque y encontrar mayor continuidad en sus posesiones. La respuesta local se apoyó en la aportación de Tadas Sedekerskis, Matteo Spagnolo y K. Faried, quienes mantuvieron al equipo cerca durante un periodo que terminó con ventaja de Girona.
El segundo cuarto cambió por completo el desarrollo del partido. Baskonia elevó la intensidad, encontró mejores soluciones ofensivas y convirtió el periodo en el punto de inflexión de la noche. Chris Duarte apareció desde la banca para darle energía al conjunto local, acompañado por Rodions Kurucs, Marcio y S. Joksimovic. Girona perdió fluidez, tuvo dificultades para sostener sus ataques y llegó al descanso por detrás después de que Baskonia transformara la desventaja inicial en una ventaja clara.
Tras el intermedio, Baskonia mantuvo el ritmo y amplió progresivamente la diferencia. Sedekerskis continuó siendo una referencia importante, mientras Spagnolo y Faried aportaron en distintos momentos para mantener la presión sobre la defensa visitante. Duarte siguió siendo una de las principales amenazas del equipo local y Kurucs aprovechó sus oportunidades con eficacia. Basquet Girona intentó responder mediante J. Perez, D. N’Guessan y Mac McClung, pero no consiguió reducir el margen durante un tercer cuarto ampliamente favorable a los vascos.
El último periodo confirmó la superioridad de Baskonia y dejó el resultado definitivo de 118-78. El conjunto local sostuvo la intensidad, siguió encontrando contribuciones desde la banca y evitó cualquier reacción de Girona. Duarte terminó como el máximo anotador de Baskonia, con Kurucs, Sedekerskis, Spagnolo, Faried y Marcio también entre los protagonistas ofensivos. Por el equipo visitante, J. Perez encabezó la producción individual, seguido por McClung y D. N’Guessan, pero la diferencia construida por Baskonia durante los tres cuartos centrales resultó determinante hasta el final.