El primer cuarto comenzó con un intercambio constante de ataques entre Brooklyn Nets y Philadelphia 76ers. Ninguno de los dos equipos consiguió abrir una diferencia clara durante los primeros minutos, mientras el marcador avanzaba con una paridad sostenida. La igualdad se mantuvo hasta el cierre del periodo, que terminó sin ventaja para ninguno de los dos conjuntos y dejó el partido completamente abierto para el siguiente cuarto.
En el segundo cuarto, Brooklyn Nets logró inclinar ligeramente el desarrollo a su favor. El conjunto local encontró mejores respuestas ofensivas en varios pasajes del periodo y consiguió tomar una ventaja corta antes del descanso. Philadelphia 76ers mantuvo el contacto y evitó que la diferencia creciera, pero los Nets llegaron al entretiempo por delante después de un tramo equilibrado y de margen reducido.
El tercer cuarto marcó el cambio más importante de la noche. Philadelphia 76ers elevó la intensidad de su juego y aprovechó el desarrollo del periodo para darle la vuelta al marcador. Brooklyn Nets tuvo dificultades para sostener el ritmo mostrado antes del descanso, mientras el equipo visitante fue ampliando progresivamente su ventaja. Al terminar el cuarto, Philadelphia había pasado a controlar el partido con una diferencia de doce puntos.
Durante el cuarto cuarto, Brooklyn Nets reaccionó y consiguió recortar parte de la desventaja. El equipo local volvió a competir con mayor regularidad y presionó el marcador durante el tramo final, pero Philadelphia 76ers respondió en los momentos decisivos para conservar el control. La reacción de Brooklyn no fue suficiente para completar la remontada: Philadelphia cerró el encuentro con una victoria de 114-108 y confirmó su superioridad después de la diferencia construida en el tercer periodo.