El primer cuarto comenzó con Oklahoma City Thunder imponiendo el ritmo del encuentro. El equipo local encontró mejores respuestas ofensivas durante los primeros minutos y logró establecer una ventaja clara ante unos New Orleans Pelicans que tuvieron dificultades para contener la iniciativa rival. La presión de Oklahoma City marcó el desarrollo inicial y permitió que el conjunto local cerrara el periodo por delante.
En el segundo cuarto, Thunder mantuvo el control del partido y amplió su diferencia. Oklahoma City siguió jugando con mayor continuidad en ataque, mientras New Orleans no consiguió transformar sus oportunidades en una reacción inmediata. El conjunto local llegó al descanso con una ventaja importante, dejando a los Pelicans ante la necesidad de cambiar el rumbo del encuentro después del intermedio.
La respuesta de New Orleans apareció en el tercer cuarto. Los Pelicans elevaron la intensidad, redujeron progresivamente la distancia y comenzaron a disputar cada posesión con mayor agresividad. Oklahoma City perdió parte del dominio mostrado en la primera mitad, mientras el equipo visitante recuperó confianza y convirtió el periodo en el punto de inflexión de la noche.
En el último cuarto, New Orleans completó su remontada. Los Pelicans conservaron la presión sobre Thunder, sostuvieron su reacción y terminaron inclinando el partido a su favor en el tramo decisivo. Oklahoma City intentó recuperar el control, pero no pudo frenar el cierre visitante. Así, New Orleans Pelicans aseguró una victoria por 116-110 sobre Oklahoma City Thunder después de haber llegado al descanso en desventaja.