Panathinaikos comenzó su participación en la Stoiximan GBL con una victoria contundente por 103-74 sobre Vikos, en un encuentro correspondiente a la primera jornada. El equipo local impuso condiciones desde el inicio y terminó el partido con una diferencia amplia frente a un rival que compitió con intensidad durante distintos pasajes del encuentro.
Durante el primer cuarto, Vikos logró mantenerse cerca en los minutos iniciales, pero Panathinaikos tomó el control conforme avanzó el periodo. El conjunto ateniense encontró mejores soluciones ofensivas y cerró este tramo con ventaja de 32-20. Esa diferencia marcó el ritmo del partido y permitió al local jugar con mayor confianza en las posesiones siguientes.
En el segundo cuarto, Panathinaikos mantuvo la presión y amplió progresivamente su margen. Vikos intentó responder, aunque no consiguió reducir de forma sostenida la distancia construida por su rival. Al llegar al descanso, el marcador favorecía al equipo local por 55-37, después de una primera mitad en la que Panathinaikos conservó el control del desarrollo.
El tercer cuarto fue decisivo para la victoria. Panathinaikos volvió a imponer su ritmo, limitó las opciones de Vikos y extendió todavía más la diferencia hasta cerrar el periodo con un parcial acumulado de 79-48. En el último cuarto, Vikos reaccionó y logró ganar ese tramo, pero la ventaja acumulada por el conjunto local ya era demasiado amplia. Panathinaikos administró el cierre y confirmó el triunfo por 103-74, sin necesidad de tiempo extra.