Los Houston Rockets derrotaron 128-110 a los Dallas Mavericks en el inicio de la temporada de la NBA, en un partido que quedó prácticamente definido durante una extraordinaria segunda manga del equipo local. Houston impuso el ritmo desde el comienzo y terminó celebrando una victoria amplia ante su público.
El primer cuarto presentó un intercambio ofensivo intenso. Los Rockets tomaron la iniciativa con un parcial de 32-26, una ventaja de seis puntos que reflejó su mejor arranque, aunque Dallas logró mantenerse cerca durante los primeros minutos del encuentro.
La historia cambió por completo en el segundo cuarto. Houston aceleró su producción y construyó un parcial de 38-12, mientras los Mavericks encontraron enormes dificultades para responder. Ese tramo transformó una diferencia corta en una ventaja contundente de 70-38 al llegar al descanso.
Dallas reaccionó tras la pausa y ganó el tercer cuarto por 38-30. El conjunto visitante consiguió reducir parte de la desventaja y recuperó intensidad en ambos lados de la cancha, pero la distancia acumulada durante la segunda manga seguía siendo demasiado grande para pensar en una remontada inmediata.
En el último cuarto, los Mavericks volvieron a imponerse por 34-28 y mantuvieron la presión hasta el final. Sin embargo, Houston controló el margen construido antes del descanso y evitó que la reacción visitante alterara el desenlace. La diferencia que separaba a ambos equipos después de tres cuartos resultó definitiva.
El marcador final, 128-110, resumió dos partidos distintos: uno equilibrado durante el primer cuarto y otro completamente inclinado hacia Houston en el segundo. Dallas mejoró en la segunda mitad, pero los Rockets respondieron con la ventaja suficiente para asegurar una victoria convincente en su estreno.